Llamadas sorpresa

Como ya sabéis los que leéis este blog, a mí me gusta escribir rol. Para mí los juegos de rol son una afición sumamente divertida y que me ha aportado mucho a lo largo de los años, pero unir esa afición a la escritura, la cual también atesoro desde que era un pequeñajo de colegio no tiene precio. Escribo para páginas web, para libros, para revistas, y en general para cualquier sitio donde crean que mi aportación resulta de interés. Eso tiene un efecto colateral, y es que te hace conocer gente, y de esa gente que conoces en ocasiones salen conocidos con los que te tratas a las mil maravillas, pero también salen amigos que duran para toda la vida.

El pasado viernes recibí una llamada en mi móvil. Era un número fijo que no conocía, lo cogí y al contestar oí una voz femenina que no reconocí, pero que me era familiar. ¡Cual fue mi sorpresa al descubrir que no era otra sino Paqui Ros! Tuve el gusto hace muchos, muchos años, de que Paqui fuera, junto con Jordi Planellas mi primera ilustradora en un libro de rol. Concretamente ella se encargó de pasar a trazos visibles lo que en mi mente eran las escenas de Pater, la primera parte de la trilogía del Preste Juan para Anno Domini. Con Jordi el trato era más serio, profesional si lo queréis decir así, pero con Paqui se convirtió en una muy buena amistad. Mantuvimos el trato, y de hecho Paqui ilustró completamente el segundo libro de la saga (no publicado) y ambos nos comprometimos a intentar cerrar el tercero cuando llegara el momento. Desgraciadamente, los años pasaron, las cosas cambiaron y diversas situaciones vitales dificultaron que pudiéramos tener un trato regular. Pero me estoy desviando del tema…

El tema es que el viernes Paqui me llamó y fue como si no hubiera pasado el tiempo. Han cambiado algunas cosas (como que está ilustrando cómics para editoriales del otro lado del charco) pero sigue siendo una persona estupenda con la que espero que esta vez no tenga que pasar tanto tiempo sin mantener el contacto. Si aún algunos os preguntáis si merece la pena el esfuerzo de escribir un material de rol para la escasa recompensa que tiene (sea social, económica o de cualquier índole), yo os doy mi respuesta: por conocer a gente como Paqui, y otros muchos que estáis por ahí y que no nombraré para no cometer una omisión, sí, sin duda. Una y mil veces.