Taller de Escritura rolera, entrega séptima: revisión del texto

La revisión del texto es algo por lo que todo material rolero que escribamos deberá pasar, nos guste o no. Hay una diferencia tangible entre un texto que ha sido revisado y uno que no, aunque sea por nosotros mismos. Cuánto mayor sea la aspiración que tengamos con el texto, mayor será también tiempo que dedicaremos a esta fase del proceso de escritura. Porque cuánto mayores sean nuestras aspiraciones, más exigentes serán con nosotros (incluido nosotros mismos).
Nunca debemos pensar que nuestra idea es tan buena que la leerán a pesar de todo. Nuestro proyecto es solamente uno de tantos que inunda la Red y/o el mercado, y nuestros lectores potenciales tienen muchas otras opciones. Probablemente seleccionen unas cuantas lecturas potenciales, de esas acaben por no leer tres cuartas partes de ellas, y de las restantes tan sólo unas pocas llegarán a la mesa de juego. En esta entrega vamos a tratar de que la corrección facilite que nuestro proyecto llegue a la mesa de juego.

Cosas que debemos asumir al afrontar una revisión
  • Ninguno de nosotros somos perfectos. Por cuidadosos que seamos vamos a cometer algún tipo de errata o incongruencia.
  • Si las erratas son inevitables, el proceso de corrección también lo es. Por desagradable que nos resulte.
  • El corrector de nuestro procesador de textos es una ayuda, no un sustituto de una lectura sosegada.
  • Cuatro ojos ven más que dos. Si conseguimos que otras personas revisen nuestro texto se reducirá el número de erratas.
  • Los correctores no nos quitan el deber de hacer autorevisiones. Es una falta de consideración hacia ellos no revisar el texto previamente.

Consejos para la corrección de un texto
Seamos correctores internos o externos, las siguientes consideraciones nos serán útiles en nuestro trabajo:
  • Imprime el documento. Hoy en día lo más habitual es trabajar sobre el documento electrónico. Aunque corregir sobre el propio documento es tentador y hay herramientas muy bien desarrolladas para ello, es recomendable hacer primero las correcciones a mano, para lo que necesitamos una copia en papel. Si estás haciendo la corrección por amor al arte y no estás por la labor de imprimirte 220 páginas de un manual básico que ha hecho un amigo, entonces quizás puedas pedirle que haga él la copia y te la haga llegar, o incluso si tú también escribes puedes pactar que tú te imprimes sus cosas y que él imprima las cosas que le mandas tú, o cualquier arreglo. Así la cosa está más equilibrada.
  • Volviendo al tema, corregir sobre el documento en papel es mucho más cómodo de leer, hará que tus ojos se sequen un poco menos y trabajarás más rápido, sobretodo si no eres un maestro mecanógrafo. Ah, también es recomendable que las correcciones se realicen con un bolígrafo de color diferente al negro, para que sean cambios visibles de un solo golpe de vista. La revisión luego puede pasarse al documento informático, si es tu propio documento de manera directa y si es el documento de otra persona usando las herramientas de los diferentes programas (por ejemplo el Control de Cambios de Word), aunque en este último caso también puedes hacérselas llegar en mano y ya de paso tomar un café y comentárselas de viva voz.
  • Lee despacio. Corregir es un proceso lento y que requiere mucho esfuerzo, es distinto de leer a secas, debes examinar los signos de puntuación, las palabras, el formato... lee con calma y si se preciso lee en voz alta como si estuvieras en el Colegio, te permitirá captar si el autor pone pocas pausas, si abusa de las subordinadas, etc.
  • Domina las normas de estilo. Todo documento sigue alguna clase de normas. Si el texto que tienes que corregir es un suplemento, asegúrate de que esté en consonancia con las pautas marcadas por el manual básico y el resto de suplementos de la línea. Por ejemplo, si los libros del juego empiezan siempre con una cita debes introducirla tú también o sugerir al autor cuyo texto revisas que lo hagas. Lo ideal sería que tuvieras un documento con esas normas enumeradas, pero no nos engañemos, es difícil que ese esfuerzo haya sido realizado en el pasado. Así que si puedes ten a mano ejemplos que consultar si tienes dudas.
En el que caso de que se trate de material nuevo, como un básico, éste va a servir para crear las normas de estilo por las que se guiarán los posibles suplementos, pero eso no hace que esté exento de trabajo sobre el estilo. Es posible que hayamos cambiado de "estilo" sin darnos cuenta, y es importante estar atento a esos errores para dar un acabado más profesional al producto.

Autocorrecciones
Como hemos mencionado, la primera corrección comienza por uno mismo. Así pues, las autocorrecciones son lo primero que debemos hacer cuando hayamos escrito el texto, o alcanzado un volumen suficiente como para hacer una revisión.

¿Cómo hacer las autocorrecciones? No hay una fórmula mágica, pero sí hay algunos trucos que nos ayudan a hacerlo mejor. Son los siguientes:
  • Unifica el formato del documento. Lo ideal sería que al comenzar a escribir hubieras establecido un sistema para la redacción. Fíjate en este taller, la forma en la que os lo presento es siempre la misma, con el título con el mismo tamaño de letra, las viñetas de la misma forma, etc. Esto, más que un esfuerzo por regular nuestra forma de escribir (que también) es una guía que permite al lector entender la estructura de lo que lee, y eso incluye también a los correctores futuros. Si no te has fijado una estructura antes de ponerte a escribir, establécela ahora y revisa todo el texto en consecuencia.
  • Establece una clara distinción entre lo que forma parte del texto y lo que no. Por ejemplo, si hay algo que estás documentando para el revisor externo, utiliza el sistema de comentarios de tu procesador de textos o ponle una indicación clara y distintiva (un color determinado, una marca del tipo “XXX NOTA PARA EL CORRECTOR XXX”, etc.)
  • Vigila tu procesador de textos. Los procesadores de textos, en su ánimo de hacernos más fáciles las cosas, pueden jugarnos malas pasadas. Si no lo has hecho ya, desactiva las opciones de corrección automática y así te evitarás disgustos más adelante.
  • Ahora sí, revisa tu propio texto. Guarda el documento, tómate un descanso y después, con la mente descansada, ponte a corregir. Si no lo haces puedes caer en el típico error de no leer lo que pone, sino lo que tú crees que pone... y eso es como no revisar el texto. En este sentido, si puedes permitirte dejar pasar unos días antes de hacer la revisión obtendrás un mejor resultado. Durante la corrección ten un diccionario a mano, y no dudes en hacer cuantas consultas precises. Tampoco está mal que lleves un registro de las decisiones de estilo que tomas, por ejemplo si usas mayúsculas cuando nombras los rasgos de juego, qué abreviaturas usas y por qué, etc. Esto te será útil para cuando revise tu texto otras personas, porque podrán ceñirse a los criterios que has definido evitando corregir sobre tus correcciones.
  • Utiliza el corrector de nuestro procesador de texto... sabiamente. Emplear una herramienta como ésta es una gran ayuda o tu propia tumba, según cómo lo afrontes. En cualquier caso utilizarlo es tedioso, así que no lo hagas según termines de escribir. Como en el caso anterior es preciso que estés descansado, porque usar la aplicación es tedioso. Sopesa cada cambio, evitando usar el reemplazar todo para evitar errores que te puedan salir caros (si reemplazas “Master” por “Director de Juego” sin mirar puede encontrarte que luego hablas de juegos como “RoleDirector de Juego” y “Mutants & Director de Juegominds”).

Correcciones externas
Las correcciones externas son mucho más valiosas, porque provienen de personas ajenas al desarrollo del proyecto. Sin embargo, también es más difícil conseguirlas porque normalmente no podemos ofrecerles más que el reconocimiento al trabajo realizado, nuestra amistad, un café y una copia del producto cuando haya sido publicado.

En consecuencia, el primer consejo que os puedo dar respecto a ello es que cuidemos al corrector. Da igual lo serios que seamos, si no le estamos pagando por su trabajo no debemos exigirle de la misma forma en que se haría en una relación laboral, y todas las partes implicadas en ello deben ser conscientes, tanto para bien como para mal. Por poneros un ejemplo, yo he revisado a veces textos de amigos, y claro, le dedico el tiempo que puedo, por lo que las revisiones suelen tardar muchísimo más que las que haría un corrector profesional. En resumen: cuida a tu corrector.

Algunas formas de cuidarle son:
  • Revisa tú el texto antes de enviárselo.
  • Pásale el corrector ortográfico al texto. Vale que seguramente él lo haga también, pero me parece que al menos es una cortesía necesaria.
  • Dale tiempo para corregir. Atosigarle no va a servir para que te lo revise mejor.
  • Agradece su trabajo debidamente.
Al margen de la relación que tengamos con nuestro corrector, otra cosa que debemos tener en cuenta es que nos van a dar caña. Mucha. No esperes que el corrector te devuelva tu documento blanco y límpido. Si él ha hecho su trabajo, parecerá que a tu texto se le ha caído una botella de vino encima por la cantidad de rojo que habrá. Esto puede desanimar al principio pero es que el trabajo del corrector es precisamente ése. Si no te buscara las cosquillas no haría su trabajo.

Y ahora, unos cuantos consejos dirigidos específicamente a los correctores:
  • Revisa los cambios. Después de haber corregido el texto y enviárselo al autor, puedes pedirle que te lo reenvíe revisado tanto para comprobar en qué grado a aceptado tus sugerencias (si es que no te lo ha comentado previamente) como para captar nuevas erratas o sugerirle cambios de última hora. Si se dispone de tiempo, una segunda revisión vale más que una sola.
  • Sé firme, pero razonable. Tu trabajo como corrector implica también la responsabilidad de defender tus criterios. Si has corregido una cosa y el autor no la cambia, estás en tu derecho de hablarlo con él. Hazle ver tus razones por las que quieres cambiarlo y que él te dé las razones por las que no. Intentad llegar a un acuerdo y si no lo conseguís... pues depende del documento del que hablemos. Si es algo que va a ser editado en la red gratuitamente o en plan amateur, puede que el autor sea el que deba tener la última palabra, pero si es un trabajo editorial quizás lo más adecuado sea que ambos, autor y corrector, acudan al responsable de la línea para preguntarle al respecto.
  • Ten un diccionario a mano. Ya lo dijimos en el caso del escritor, pero en el tuyo también es importante, ¡Imagínate que el corrector corrige una palabra correcta por una con una errata!
  • Comentar, comentar, comentar. Cuando corregimos a otra persona es muy valioso no sólo hacer las correcciones, sino justificarlas. Es posible que si pongo "jarón" el corrector marque "jarrón", pero hay otras decisiones que pueden resultar difícil de identificar para el escritor cuando le hacemos llegar el texto. Si por ejemplo corregimos "atributo" por "Atributo" y no le explicamos que es por coherencia con la línea editorial, donde las Características van en mayúsculas, piense dos cosas: o que nos hemos equivocado o que no entiende lo que queremos decir, y en ambos casos ambos perdéis un valioso tiempo. No temas explicar tus decisiones, porque además permitirás al autor aprender y cometer menos errores en el futuro.
Una vez que el corrector ha hecho su trabajo nos debería entregar un documento con las sugerencias de cambio marcadas (¡Ojo! El corrector no hace los cambios, los sugiere, así se evitan problemas después). A partir de ahí, deberíamos iniciar un diálogo con él y comentarle qué sugerencias hemos aceptado, cuales no y por qué. Si sencillamente omites sus correcciones sin dar explicación o le sigues la corriente porque para algo es el corrector, el documento sufrirá las consecuencias. En la mayor parte de las ocasiones el intercambio de unos cuantos e-mails o llamadas soluciona estos problemas.

Checklist para la corrección
Para concluir os dejo un checklist que podéis pasar a vuestros textos basado en lo que hemos comentado en el texto:
  1. ¿El texto se lee correctamente en toda su extensión? (sí/no)
  2. ¿El texto utiliza adecuadamente los tiempos verbales? (sí/no)
  3. ¿El texto incluye alguna palabra no contenida en el diccionario y que no forma parte del “vocabulario” del juego? (sí/no)
  4. ¿El texto se adecua a las normas de estilo de la línea del juego? (sí/no)
  5. ¿El texto se encuentra adecuadamente segmentado? (sí/no)
  6. ¿El texto diferencia bien entre lo que forma parte del mismo y lo que no (p.ej. notas para el editor)? (sí/no)
  7. ¿El autor ha revisado personalmente el texto? (sí/no)
  8. ¿El texto ha sido revisado con el corrector del procesdador de textos? (sí/no)
  9. ¿El texto ha tenido una revisión externa? (sí/no)
  10. ¿El texto ha tenido una revisión adicional después de la revisión externa? (sí/no)
EJERCICIO PRÁCTICO Nº7
Como ocurrió con el ejercicio de trabajo en equipo, esta vez os va a tocar esforzaros un poco más, porque vais a tener que revisar vuestro texto y el de un compañero que os he asignado.
El proceso será el siguiente: tendréis que revisar una de vuestras páginas, la que queráis, teniendo como plazo límite el día 15 de este mes. Ese día tenéis que enviársela al compañero si es que no lo habéis hecho antes. Después, vuestro compañero revisará vuestro texto en los quince días siguientes, y me enviará vuestro texto revisado. Así pues, antes de que acabe el plazo de entrega yo tengo que recibir un mail de cada uno de vosotros con el ejercicio revisado de vuestro compañero.

REFERENCIAS RECOMENDADAS
Esta entrega se basa en gran medida en dos entradas del blog “Veinticinco horas al día”:
La verdad es que sobre corrección de texto en el ámbito rolero no conozco más referencias que aportaros, así que voy a saltar al contexto de la escritura general, donde tampoco os penséis que hay mucho.

Para empezar tenemos un artículo en pdf que reflexiona sobre el hecho de corregir:
También una web comercial con algunos recursos gratuitos:
Y para terminar un blog donde una escritora-correctora nos cuenta sus consejillos:

PRÓXIMA ENTREGA
Promoción del texto.